2009/01/14

Consejos para fotografiar bebés

This article is also available in English: Some tips about photographing babies.

Hace ya algo más de dos meses que nació mi primera hija; y como todo el mundo puede comprobar aquí, la fotografía es una de mis aficiones... si juntamos a un padre orgulloso de su retoño (¿y qué padre no está orgulloso de sus hijos?) con un aficionado a la fotografía, es fácil imaginar que el resultado serán fotos y más fotos del bebé. A veces pienso que el día que no esté detrás de una cámara, mi hija será incapaz de reconocerme. En este artículo quiero compartir mis experiencias fotografiando a 'la peque'.

El equipo

Todas las fotos que aparecen en este artículo están hechas con una cámara Canon 400D y un objetivo Canon 50mm f/1.8; desde que nació la niña, prácticamente no he puesto otro objetivo en la cámara. De los objetivos que dispongo, este es el único que me permite abrir el diafragma lo suficiente: al tratarse mayoritariamente de escenas de interior, y generalmente con poca luz, necesito un objetivo que capte la máxima cantidad de luz posible. Con otros objetivos menos luminosos hubiera tenido que recurrir a un flash, o simplemente no hubiera podido hacer las fotos en esas condiciones. Tengo que decir que estoy muy contento con ese objetivo: por los 100 euros que cuesta, creo que es una de las mejores compras que se pueden hacer.

El flash incorporado en la cámara quedó descartado de antemano. En parte porque no me gusta nada el resultado que produce en las fotos, y en parte porque no quería molestar al bebé con los destellos. Un flash externo, que pudiese rebotar el haz en el techo, quizás hubiera sido conveniente; pero el caso es que no dispongo de uno, y es una inversión que no haré hasta que esté completamente seguro de que lo necesito.

La exposición

Prácticamente todas las fotos están tomadas en interiores. Algunas las hice durante el día, y contaba con la luz de alguna ventana más o menos grande; pero muchas otras las tuve que hacer durante la noche, cuando la única iluminación eran las luces propias de la habitación. En algún caso, toda la luz de la escena provenía de una lámpara de noche. Evidentemente, en estas condiciones, el principal problema es la escasez de luz.

Con tan poca luz no queda más remedio que subir el ISO: durante el día me quedaba en ISO-200 ó ISO-400, pero durante la noche me veía obligado a subir hasta ISO-800 ó incluso ISO-1600. Más ISO significa más ruido, pero no tenía hay otra alternativa; prefiero mil veces una foto con ruido que una foto movida. Una foto con ruido aún es aprovechable, no hay que obsesionarse con un ruido que no se verá aunque imprimamos la foto a 30x40; y aunque se viese tampoco pasaría nada, es algo que está ligado a la fotografía desde los principios de los tiempos. Y si tanto nos molesta, siempre hay software que puede mejorar mucho una imagen, aunque sea a costa de reducir el detalle. En cambio, una foto trepidada es una foto inservible para mí, no hay manera de mejorarla con software, se verá movida hagamos lo que hagamos con ella, y es un defecto que distrae completamente la atención.

Empecé utilizando el modo Av, fijando el diafragma en f/2.0 y dejando que la cámara escogiese la velocidad adecuada. Podría haber abierto el diafragma hasta f/1.8, pero con esa apertura el objetivo es demasiado blando, y las imágenes pierden bastante calidad. De esta manera me aseguraba de disparar siempre a la máxima velocidad posible, para evitar que las fotos me saliesen movidas. A ratos iba revisando el histograma, para comprobar que la exposición elegida por la cámara fuese la correcta; en caso contrario, compensaba ligeramente la exposición, habitualmente con +1/3EV o +2/3EV.

Otro método que también usé consistía en poner la cámara en modo Tv, y seleccionar la mínima velocidad a la que puedo disparar con cierta confianza (1/50 ó 1/100, por ejemplo). De esta manera, la cámara cierra el diafragma cuando hay suficiente luz, y se gana en profundidad de campo. Si en algún momento hiciese falta un diafragma más abierto que lo que permite el objetivo, entonces tendríamos una foto sub-expuesta; después la podemos corregir en el ordenador, aunque sea a costa de añadir aún más ruido, pero tenemos la seguridad de que nunca nos saldrá movida.

Uno de los problemas de hacer fotos en interiores ocurre cuando, al movernos alrededor del sujeto, alguna lámpara entra o sale del encuadre. Cuando esto pasa, la cámara intenta adaptarse a la situación, y en algunos casos baja demasiado el tiempo de exposición y estropea la toma. A medida que fui ganando confianza, empecé a usar el modo manual para evitar este problema: según las condiciones de luz de cada escena, seleccionaba velocidades de entre 1/50 y 1/100, que me aseguraban un porcentaje alto de fotos nítidas. Además, al no cambiar ningún parámetro mientras hacía las fotos, obtenía una exposición constante a lo largo de toda la sesión.

El enfoque

Usando diafragmas tan abiertos con esa longitud focal, hay que tener mucho cuidado con el enfoque, pues la profundidad de campo será muy reducida, y prácticamente todo lo que esté un poco más cerca o un poco más lejos del plano focal quedará fuera de foco.

Como norma general a la hora de hacer retratos, debemos fijar el enfoque en los ojos de la persona que estemos fotografiando, porque es donde va la mirada al contemplar la foto. Si los ojos están bien enfocados, no importa si las orejas o la punta de nariz quedan ligeramente desenfocadas, porque la foto se verá bien. Fotografiar bebés no es diferente, así que debemos tratar de enfocar siempre a los ojos del bebé.

Yo recomiendo seleccionar manualmente el punto de enfoque, porque de otra manera nos arriesgamos a que la cámara enfoque una zona que no nos interese y nos arruine la foto. Normalmente, utilizo sólo el punto central y recompongo si es necesario. Pero cuando el punto que quiero enfocar está muy alejado del centro de la imagen, entonces prefiero usar el punto de enfoque que esté mas cerca; no hay que olvidar que el hecho de recomponer puede modificar el plano de enfoque, y echar a perder la foto.

El momento

En general, creo que lo más difícil en la fotografía es saber captar "el momento": ese instante en el que ocurre algo especial, ese algo que convierte una simple fotografía en una imagen capaz de transmitir una emoción. Yo aún sigo intentando aprender a hacerlo, pero aquí van algunos consejos que reflejan lo que he ido comprendiendo hasta ahora:

  • Muévete alrededor de la escena, no te quedes en un punto fijo. Intenta buscar un buen ángulo, pero sin olvidarte nunca de comprobar el fondo. Busca las caras y los perfiles, esquiva los obstáculos, fíjate en las fuentes de luz.
  • Agáchate, ponte a su altura: no hay nada más aburrido que la típica foto de un bebé tomada desde el punto de vista de un adulto.
  • Sigue su mirada: si está distraído con algo, intenta que eso que le llama la atención aparezca también en la foto.
  • Acércate, acércate más, mucho más. Una de las cosas más importantes que he aprendido, haciéndole fotos a mi pequeña, es a acercarme más con la cámara. En una foto de un bebé, él tiene que ser el protagonista, es él quien debe llenar el encuadre; no dejes que el entorno le robe protagonismo, a nadie le interesa el tapizado de tu sofá.
  • Dispara siempre ráfagas de dos o tres fotos, como mínimo. Es muy difícil obtener una buena toma con un sólo disparo, porque los peques tienen movimientos impredecibles. Haciendo dos o tres tomas muy seguidas aumentas la probabilidad de que al menos una de ellas sea buena.

Conclusión

Espero que este artículo pueda servir de ayuda a los padres y madres aficionados a la fotografía. Para concluir, creo que el mejor consejo es el de hacer muchas fotos, sin miedo; revisar después el resultado, y aprender de los errores propios, pero sin obsesionarse.

8 comentarios :

mies dijo...

Primero de todo, enhorabuena por ese pedazo de niña y en segundo lugar por los consejos, muy interesantes. Hace 1 mes que ha nacido mi segundo crio y son una gozada de modelos.

eduperez dijo...

Gracias a ti, y enhorabuena también por tu criatura.

Anónimo dijo...

Gracias, aquí un novato de crios (acabo de tener el primero hace 4 días) y de reflex seguirá tus valiosos consejos.

Juan Antonio Capó dijo...

Enhorabuena por la niña (preciosa) y por las fotos.
¡¡¡Ahora si que vas a amortizar tu equipo!!!
Saludos
Juan Antonio

Anónimo dijo...

Muchas felicidades por la niña, y las fotos!

¿Puedo pedirte consejo? Resulta que tengo un equipo muy parecido (la Canon 350 D y el mismo objetivo de 50 mm, del que también estoy muy contento). Me gusta el color de tus fotos, es muy natural. ¿Qué parámetros recomiendas en la cámara? Yo tengo de serie uno con contraste, saturación y tono ligeramente subidos, y otro con todos los parametros neutros, para un efecto más natural. ¿Recomiendas este último?
Muchas gracias y saludos
Oriol

eduperez dijo...

@Oriol:

Ante todo, ¡gracias!

Siempre disparo en RAW, y entonces los parámetros de la cámara no cuentan para nada, así que me temo que no puedo darte consejos específicos...

Lo que sí puedo aconsejar es que empieces por asegurarte de tener el balance de blancos correcto; de lo contrario el color de las fotos se verá afectado por la iluminación que tengas.

Después, es importante no subir mucho la saturación: creo que la piel adquiere un color demasiado artificial en cuanto se abusa de la saturación.

Y la verdad es que poco más puedo decir; espero haber ayudado.

Anónimo dijo...

Perfecto, muchas gracias! Mi mujer está embarazada de 3 meses (será el primero) y ya voy tomando apuntes!

Saludos,
Oriol

Anónimo dijo...

No soy padre, pero mañana tengo mi primera sesión de fotos con un bebe, será mi primer book serio como fotógrafo aficionado y esto me ha ayudado mucho!
Muchas gracias y felicidades por tu niña!

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